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Decir dónde está hoy la furgoneta

Montarlo lleva más o menos un minuto. Lo lento no es el software: es decidir cómo te llamas, porque el identificador acaba en un cartel y después ya no se puede cambiar.

Cómo se ve esto en la práctica

Un sitio que cambia cada día es un negocio al que hay que encontrar cada día. Un canal, una línea cada mañana — la calle, el horario y lo que ya se ha acabado — y la cola se forma contigo en lugar de después de ti.

Cómo montarlo

  1. Crea un canal con el nombre de la furgoneta y pon su código QR en la ventanilla, los vasos y la pizarra.
  2. Publica la ubicación cada mañana, o programa la semana el domingo cuando la ruta es fija.
  3. Añade un círculo alrededor del sitio de hoy cuando solo deba molestarse a quien esté cerca.

Dibuja un círculo sin saber quién está dentro

Colocas un centro y un radio en un mapa, y el círculo viaja unido al aviso. El teléfono de cada persona suscrita lo recibe, compara localmente su propia posición y decide si lo muestra. Nunca se nos envía la posición de nadie: por eso esto es un hecho de diseño y no una promesa, no existe en ninguna parte una columna que pudiera guardarla. De ahí salen dos consecuencias deliberadas. Una geovalla solo reduce: no puede añadir a alguien que no se suscribió. Y ante la duda muestra: un teléfono que no consigue saber dónde está enseña el aviso en vez de ocultarlo, porque perderse una evacuación es peor que ver una destinada a la calle de al lado.

Redactar, programar, enviar — y lo que cancelar no deshace

Redactar y enviar son permisos deliberadamente distintos, para que la persona o el script que escribe un aviso no pueda publicarlo. Un aviso programado se vuelve visible a su hora sin que nada tenga que ejecutarse en ese minuto, así que un servidor que estuvo caído un rato entrega tarde en lugar de nunca. Cancelar es honesto sobre sus límites: detiene el aviso para los teléfonos que aún no lo han recogido y no hace nada con los que ya lo tienen. Un aviso no se puede retirar.

Un identificador, impreso una vez, permanente

Un canal vive en drop.top seguido de su identificador, y esa dirección no cambia nunca. No se puede editar después de crearlo, porque acaba en un cartel a la entrada de un colegio, en una puerta de festival y dentro de un código QR que alguien ya ha plastificado. La página que hay detrás explica qué es el canal, qué le pide a un teléfono y cómo suscribirse — para que un desconocido que lee un cartel pueda decidir antes de instalar nada. El código QR lo generamos nosotros, en nuestro propio servidor, y nunca se envía a un servicio de imágenes de terceros.

Preguntas, respondidas sin rodeos

¿Sabéis dónde están mis suscriptores?

No. El círculo va con el aviso y cada teléfono compara localmente su propia posición. No guardamos ninguna ubicación de suscriptor, así que no hay nada que filtrar, requisar o perder. Un teléfono que no puede determinar su posición muestra el aviso en vez de ocultarlo.

¿Puedo retirar un aviso enviado?

No. Cancelar lo detiene para los teléfonos que aún no lo han recogido y no hace nada con los que ya lo tienen. Redacta como borrador y reléelo antes de enviar; esa costumbre vale más que cualquier botón de deshacer que pudiéramos ofrecer.

¿Puedo cambiar mi identificador más adelante?

No, y es a propósito. Acaba en carteles y en códigos QR, y un identificador que puede cambiar es el que convierte el cartel plastificado de alguien en un enlace muerto. Elígelo como elegirías el nombre de una calle.

¿Los suscriptores necesitan cuenta?

No. Instalan la app, se suscriben a un identificador, y ya está. Solo quien gestiona el canal se registra en algo.

Dilo una vez. Lo recibe cada teléfono suscrito.

Gratis hasta 100 suscriptores, sin tarjeta para empezar, y el identificador es tuyo para siempre.

Crear un canal