Avisos de nuevos inmuebles para una inmobiliaria
Montarlo lleva más o menos un minuto. Lo lento no es el software: es decidir cómo te llamas, porque el identificador acaba en un cartel y después ya no se puede cambiar.
Cómo se ve esto en la práctica
Quienes más probablemente compren son quienes ya te pidieron que les llamaras. Un canal es esa lista sin la lista: se suscriben, tú publicas el nuevo encargo con una foto y una hora de visita, y un círculo en el mapa lo mantiene en el municipio donde de verdad está.
Cómo montarlo
- Crea un canal para la oficina y pon su código QR en el escaparate y en cada ficha del inmueble.
- Publica el inmueble con una buena foto adjunta y el primer hueco de visita en el texto.
- Dibuja un perímetro cuando el inmueble sea realmente local — el círculo se compara en cada teléfono, y nunca se nos envía una posición.
Una imagen, un sonido o un documento, cuando las palabras no bastan
Un desvío de autobús es un mapa. Un aviso de hervir el agua es un párrafo de instrucciones que la gente releerá. Un aviso puede llevar una imagen, un archivo de sonido o un documento junto al texto. Los documentos se guardan exactamente como se escribieron y se reconstruyen desde una copia saneada en vez de ejecutarse como marcado, para que un adjunto nunca se convierta en un script en la pantalla de bloqueo de nadie. Los bytes se suben una vez y se adjuntan por referencia, lo que mantiene barato el envío por grande que sea el público.
Un identificador, impreso una vez, permanente
Un canal vive en drop.top seguido de su identificador, y esa dirección no cambia nunca. No se puede editar después de crearlo, porque acaba en un cartel a la entrada de un colegio, en una puerta de festival y dentro de un código QR que alguien ya ha plastificado. La página que hay detrás explica qué es el canal, qué le pide a un teléfono y cómo suscribirse — para que un desconocido que lee un cartel pueda decidir antes de instalar nada. El código QR lo generamos nosotros, en nuestro propio servidor, y nunca se envía a un servicio de imágenes de terceros.
Dibuja un círculo sin saber quién está dentro
Colocas un centro y un radio en un mapa, y el círculo viaja unido al aviso. El teléfono de cada persona suscrita lo recibe, compara localmente su propia posición y decide si lo muestra. Nunca se nos envía la posición de nadie: por eso esto es un hecho de diseño y no una promesa, no existe en ninguna parte una columna que pudiera guardarla. De ahí salen dos consecuencias deliberadas. Una geovalla solo reduce: no puede añadir a alguien que no se suscribió. Y ante la duda muestra: un teléfono que no consigue saber dónde está enseña el aviso en vez de ocultarlo, porque perderse una evacuación es peor que ver una destinada a la calle de al lado.
Preguntas, respondidas sin rodeos
¿Puedo adjuntar un mapa o un PDF?
Puedes adjuntar una imagen, un archivo de sonido o un documento. Un documento se guarda exactamente como se envió y se muestra desde una copia saneada, de modo que nunca puede ejecutar nada en el teléfono de un suscriptor.
¿Puedo cambiar mi identificador más adelante?
No, y es a propósito. Acaba en carteles y en códigos QR, y un identificador que puede cambiar es el que convierte el cartel plastificado de alguien en un enlace muerto. Elígelo como elegirías el nombre de una calle.
¿Sabéis dónde están mis suscriptores?
No. El círculo va con el aviso y cada teléfono compara localmente su propia posición. No guardamos ninguna ubicación de suscriptor, así que no hay nada que filtrar, requisar o perder. Un teléfono que no puede determinar su posición muestra el aviso en vez de ocultarlo.
¿Los suscriptores necesitan cuenta?
No. Instalan la app, se suscriben a un identificador, y ya está. Solo quien gestiona el canal se registra en algo.
Dilo una vez. Lo recibe cada teléfono suscrito.
Gratis hasta 100 suscriptores, sin tarjeta para empezar, y el identificador es tuyo para siempre.
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